Bienestar del paciente
Calidad de vida mejorada con reducción de estrés y dolor
Las estancias en el hospital, concretamente, pueden poner a los pacientes y a los familiares en situaciones de enorme presión física y psíquica. Los métodos no invasivos evitan el dolor porque no es necesario introducir instrumentos médicos en el cuerpo. Además reducen el peligro de enfermedades nosocomiales.4. El paciente es tratado con procedimientos delicados, que le alivian tanto física como mentalmente. En el campo de la ventilación no invasiva también se mejora la calidad de vida de los pacientes porque pueden pasar por distintas fases sin utilizar mascarillas y, aunque estén restringidos, son capaces de intercambiar información sobre su estado con los médicos, los empleados y las visitas. Incluso, cuando es posible, también pueden participar en el tratamiento8.
En comparación con la ventilación invasiva, los pacientes no necesitan ser sedados 7. No es necesario utilizar sustancias que alivien el dolor y están totalmente conscientes. Insertar un tubo en las vías respiratorias puede producir infecciones y daños internos. Sin embargo, esto no ocurre con los métodos de ventilación no invasiva, por lo que se reduce el riesgo de infecciones nosocomiales4, influyendo positivamente en la recuperación de los pacientes y disminuyendo las estancias en el hospital5. Mediante una rápida reacción a la necesidad de soporte durante el proceso de retirada de la ventilación, se aumenta la comodidad del paciente, ya que el equipo respalda los intentos de este de respirar de forma autónoma.
Diagnóstico más rápido
Los procedimientos no invasivos no solo reducen la duración de las estancias en el hospital, sino que también minimizan los periodos de tratamiento. Por ejemplo, un equipo no invasivo para la medición continua de tensión arterial puede utilizarse de forma más rápida y sencilla que un equipo invasivo12. Este aspecto resulta especialmente ventajoso en la medicina de urgencias para que el personal de enfermería pueda utilizar la monitorización continua no invasiva de tensión arterial. De este modo, se obtiene un diagnóstico más rápido, resultando en una aplicación también más rápida de las medidas adecuadas para que el paciente pueda recuperarse antes.
Cribado de rutina sin estrés
El bienestar del paciente resulta de especial importancia en las salas de pediatría. La utilización de equipos de monitorización no invasivos para la medición, p.ej., de la bilirrubina (TcB), ofrece una alternativa delicada y sin dolor al método tradicional de la ictericia. La extracción de sangre no es necesaria, evitando un proceso que provoca un estrés considerable a los bebés y sus padres. Además, el personal de enfermería tiene acceso directo a la información y puede, por tanto, ahorrar a los preocupados padres unos tiempos de espera agobiantes hasta obtener los resultados del laboratorio.
(*) Referencias en las hojas de datos