Hoy en día, el entorno de asistencia a los pacientes requiere gran cantidad de información. Múltiples equipos recogen información a tiempo real. Sin embargo, como la asistencia directa a los pacientes tiene prioridad sobre el registro de datos, la documentación se realiza a veces de forma retrospectiva. La monitorización inalámbrica permite la recogida continua de información fisiológica, independientemente de donde se encuentre el paciente en el proceso de asistencia. De este modo, los profesionales sanitarios pueden centrarse más en el cuidado del paciente, en vez de en el equipo.
Con las tecnologías Dräger, ahora puede cumplir con las directrices sobre traslado de pacientes y la especificación de las directrices de la Society of Critical Care Medicine1 que señalan: “Todos los pacientes gravemente enfermos, que son trasladados, deben recibir el mismo nivel de monitorización fisiológica básica durante el traslado que recibían en la unidad de cuidados intensivos.””